CUENTO DE SABIDURÍA: ELIMINA INMEDIATAMENTE LOS PROBLEMAS


Un maestro zen necesitaba nombrar a un nuevo guardián para el monasterio. Para tal fin, reunió a todos los discípulos y les dijo: «Voy a presentarles un problema y aquél que lo resuelva primero, será el nuevo guardián del templo».

Terminado su corto discurso, puso un florero carísimo sobre la mesa redonda del centro de la sala. 

El florero era de porcelana y contenía una rosa roja. 
Y señalando el florero el maestro les dijo: «Éste es el problema, resuélvanlo».

Los discípulos contemplaron el florero y no entendían dónde estaba el problema. No sabían cómo resolver ese enigma. No sabían que es lo que debían hacer.

Pasaron seis días y todavía nadie había resuelto el acertijo.

Al llegar al séptimo día uno de los discípulos miró el florero, se levantó y lo tiró al suelo, destruyéndolo.

Entonces, el maestro exclamó: «¡Por fin alguien lo hizo! Empezaba a dudar de la formación que les he dado en todos estos años. Usted es el nuevo guardián del templo». 

Después, el maestro les explicó: «Yo fui muy claro, les dije que ustedes estaban delante de un problema y les señalé el florero. Les estaba indicando que el florero era el problema.  Da igual que sea bonito o caro, si el florero es un problema hay que eliminarlo. Un problema es un problema. No importa cuan bello o fascinante sea. Da igual que sea un florero de porcelana muy caro, un bello amor que ya no tiene sentido o un trabajo que causa sufrimiento o un camino que precisa ser abandonado. Si tienen un problema no deben huir de él ni esconderlo ni mantenerlo ni alimentarlo. Deben, cuanto antes, tomar medidas para eliminarlo de raíz». 


Cuento del libro Cuentos de Luz para el Alma de Ricard López